<html><head><meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=UTF-8" /></head><body style='font-size: 10pt; font-family: Verdana,Geneva,sans-serif'>
<p>Las encuestas docentes anónimas para que completaran los alumnos, fueron pensadas para recibir información y retroalimentación sobre las cursadas, con el fin de mejorar el dictado de las materias. Sin embargo, hace tiempo perdieron esta posible función y se convirtieron en una herramienta de ataque y queja anónima por parte de un sector de estudiantes contra docentes, que participan en medidas de defensa de la Universidad Pública o que someten a debate debate en el aula la situación presupuestaria, salarial y las condiciones laborales del sector. En concreto, su aporte como retroalimentación pedagógica es prácticamente nulo. Y por otro lado, terminan sirviendo -en el actual contexto- de instrumento de persecución de las y los trabajadores del sector que defienden sus derechos y a la universidad pública.</p>
<p>Esto no es un problema actual, sino que viene de hace varios años, pero en el último tiempo se ha ido agravando en la situación crítica salarial de los docentes y de la asfixia presupuestaria.</p>
<p>La publicación de las últimas encuestas, como viene ocurriendo en los últimos años, presenta numerosos comentarios que atacan a los docentes que decidieron hacer paro en defensa de su salario y del presupuesto universitario. En particular, existen comentarios anónimos que señalan que los docentes se ausentaron de sus clases porque decidieron hacer paro, en detrimento de la calidad académica de la materia.</p>
<p>En un cuadro donde el gobierno nacional nos viene robando más del 50% de nuestro salario desde la promulgación de la ley de financiamiento universitario, y con los mismos en niveles de miseria, estos comentarios agresivos resultan un claro ataque al derecho de huelga que tenemos todos los docentes y a la defensa de la universidad pública que ejercemos.</p>
<p>Las encuestas docentes se han convertido en una especie de espacio tipo red social, donde bajo el anonimato, se realizan comentarios agresivos o en carácter de queja que solo pueden interpretarse como ataques, pues carecen de cualquier valor didáctico o pedagógico como retroalimentación. En un momento de clara avanzada de los discursos y los movimientos fascistas, donde el gobierno nacional y sus esbirros realizan una persecución constante de los trabajadores y luchadores, no podemos permitir que se den este tipo de ataques sin dejar de denunciarlos. Por citar un ejemplo, la semana pasada el gobierno decidió despedir a trabajadores del Garrahan (muchos de ellos con fueros sindicales) simplemente por luchar en defensa de sus salarios y de la salud pública.</p>
<p>¿Cuál sería la relevancia de sostener las encuestas en estas circunstancias? A pesar de las agresiones a docentes, ¿podrían tener algún valor como instrumento de retroalimentación pedagógica? Casi con seguridad podemos afirmar que no.</p>
<p>En pleno 2026, los trabajadores docentes somos sometidos a recibir una puntuación de parte de sus alumnos -como si fuera un concurso- según sus propios criterios y desconociendo el trabajo que supone organizar el dictado de una materia. ¿Cómo puede un estudiante que desconoce la organización y los contenidos científicos de la materia evaluar el desempeño laboral de un docente? Más aún, es de esperarse que aquellos estudiantes que ataquen a sus docentes por hacer paro o sumarse a medidas de lucha, luego los valoren con la puntuación más baja en los ítems didácticos, pedagógicos y que se refieren a su dedicación en la materia.</p>
<p>La consecuencia es que los docentes con peores puntuaciones corren el riesgo de ser penalizados en los concursos (donde las encuestas siempre se usan en contra y nunca a favor de los docentes), pudiendo llegar a perder su trabajo.</p>
<p>Así llegamos a una situación gravísima: aquellos docentes más comprometidos y movilizados en defensa de su salario y la universidad pública, sometidos a un proceso de valoración de su trabajo y puntuación anónima, serán aquellos que correrán mayor riesgo de perder su trabajo. Esta situación conduce a una conclusión obvia: las encuestas actuarán es una forma de amedrentamiento de los docentes para que no luchen ni hagan paros.</p>
<p>Por último, los ítems en los cuales se valora a los docentes tienen una relevancia didáctica o pedagógica nula. Por ejemplo, ¿por qué razón un ayudante de primera, en su primer cuatrimestre en su materia, debería “dominar la asignatura que imparte” o “presentar un panorama amplio de su asignatura”? ¿Un docente que se ausenta de sus clases porque debe participar en un congreso o tiene licencia por enfermedad, sería un docente con una baja puntuación en los ítems “asiste a clases normalmente” y “cumple con los horarios establecidos”?</p>
<p>Quizás, el ítem más extravagante sea aquel que indica que el docente “Responde con exactitud y precisión a las preguntas que le hacen”. En una época donde supuestamente se reconoce positivamente a la ciencia como una actividad humana donde se propician los debates, son válidas distintas perspectivas y voces (en ocasiones antagónicas), o se aceptan distintos modelos para explicar un mismo fenómeno, se espera que el docente responda con exactitud y precisión. ¿Qué sería precisamente responder con exactitud y precisión? ¿Se espera que el docente responda como un manual de una disciplina?</p>
<p>Desde AGD Exactas denunciamos el carácter que han tomado las encuestas como herramienta de castigo y amedrentamiento de los docentes, sostenemos que no existen argumentos didácticos y pedagógicos para sostenerlas en el formato actual y que, por lo tanto, debe buscarse una forma alternativa de retroalimentación para la docencia, que no promueva los ataques a su trabajo ni a sus derechos como trabajadores.</p>
<p>Planteamos el debate públicamente y lo llevaremos a las autoridades de la FCEN para poder avanzar en una propuesta alternativa que no sea un instrumento de amedrentamiento a los docentes y un elemento de presión en los concursos en su contra.</p>
<p>Siempre a favor de la unidad entre docentes, estudiantes y no docentes, pero jamás dejando pasar por alto la avanzada de un pequeño sector que concibe a la Universidad con una lógica clientelar y empresarial con trabajadores cada vez más precarizados de la mano de la Reforma Laboral que intenta hacer avanzar el actual gobierno y sus aliados.</p>
<p><em>Lee la declaración de AGD FCEN</em></p>
<p>Instagram: <a href="https://www.instagram.com/p/DUq2W8Rj1P8/">https://www.instagram.com/p/DUq2W8Rj1P8/</a></p>
<p>Facebook: <a href="https://www.facebook.com/share/p/1NR7nVjG6H/">https://www.facebook.com/share/p/1NR7nVjG6H/</a></p>
<p><br /></p>
</body></html>